Ama su carrera pero mucho más a su familia.Hoy, con una beba de tres meses, irradia felicidad y la convicción de querer cumplir todo el tiempo posible con su rol de madre.
La vocación no desaparece cuando llegan los hijos, incluso en algunos casos se potencia. Entonces las mujeres deben aprender a conciliar las responsabilidades de la maternidad con las de su trabajo.